Nos sabemos el día exacto en que decidimos que queríamos vivir viajando. Pero la semillita fue sin duda haber vivido casi 2 años fuera del país, en Quito, Ecuador, entre Mayo de 2007 y Marzo de 2009. Esa experiencia fue un punto de inflexión en nuestra forma de ver y pensar nuestras vidas.

Desde que regresamos a Argentina empezamos a hablar sobre lo lindo que sería volver a Quito por tierra, recorriendo Bolivia y Perú. Todo empezó en tono de broma, que luego sonaba más a un sueño, hasta que poco a poco se fue transformando en una posibilidad. ¿Por qué no?

Y un día ya habíamos decidido que íbamos a viajar, nos faltaba decidir cuándo, cómo y dónde.

La llegada de Olivia resolvió el “cómo”. La VW Kombi reunía las condiciones que necesitábamos para nuestro viaje. Un vehículo económico, simple, con espíritu viajero, capaz de convertirse en transporte y casa.

Luego decidimos que no sólo llegaríamos hasta Ecuador, sino que recorreríamos Sudamérica… “¿En kombi?” nos preguntaban algunos incrédulos… “Si, en Olivia”.

El resto sólo fue cuestión de ir paso a paso, planificando y ejecutando. Así equipamos a Olivia, desocupamos el departamento donde vivíamos, estimamos tiempos y costos , nos vacunamos, tramitamos carnets de conducir internacionales, etc.

Y luego de varios meses de trabajo definimos el “cuándo”, pusimos fecha de salida y aquel sueño ya era una realidad.

En definitiva… ¿por qué viajamos? Porque creemos que cada uno puede elegir cómo vivir, que no hay moldes, modelos ni ataduras. Porque queremos movernos, ver qué hay más allá de nuestra ciudad, queremos conocer lugares, personas, climas, animales y plantas. Queremos llevar una vida austera en bienes materiales pero abundante en experiencias.

Carpe Diem.

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